sábado, 30 de junio de 2018

FELICIDADES, CORNELLÀ DE LLOBREGAT

Escaleras mágicas

Aquí está ella: pequeña pero matona. A la chita callando; sin demasiados aspavientos y sin demasiadas propagandas, Cornellà ha sido premiada por la Comisión Europea, con el European Green Leaf Award 2019, o lo que es lo mismo, la Hoja Verde Europea 2019, como reconocimiento a su compromiso en transformarse en una ciudad realmente sostenible, y que lucha por la calidad de vida de sus ciudadanos.

Desde que me vine a vivir aquí, hace ya cinco años y medio, muchas han sido las veces que mis amigos me han dado el cargo de “embajadora de Cornellà”, porque dicen que siempre estoy nombrándola, y alabando todo lo que tiene y todo lo que se hace culturalmente en ella.

Yo pertenezco al barrio de Cornellà Centro, dándome la mano con Cornellà Riera. Dos barrios con solera, y con una enorme personalidad.

Me gustaría poder explicaros, en  pocas palabras, todo lo que veo y siento cuando paseo por mi ciudad.

En mis largas caminatas, sobre todo cuando voy con Nina, puedo coger varias rutas. Puedo cruzar la larga pasarela que conduce hasta el río Llobregat, en donde un montón de caminos se llenan de ciclistas, deportistas, paseantes, o simples amantes de la naturaleza.

O puedo meterme por las huertas donde, cada vez más, observo con alegría como gente joven se está poniendo al frente de unas tierras, ansiosas de ser sembradas.

O puedo pasear por la zona deportiva. Empiezo en una larga calle escoltada por árboles donde, en una parte está el campo de rugby y escuela de atletismo, y enfrente, las pistas de paddel y tenis. Allí está también la Federación Catalana de Tenis y el Centro Internación de Tenis, donde fácilmente te encuentras con tenistas famosos.

Siguiendo el paseo, aparece el espectacular polideportivo con su forma de enorme platillo volante, y al lado la escuela de fútbol y sede del equipo de fútbol de Cornellà, que levanta pasiones, y que de aquí nada estará en primera división, como su “hermano”, el Club Deportivo Español, cuyo magnifico campo, Cornellà el Prat, está justo al lado. ¿Qué os parece?

Verde y deporte; o lo que es lo mismo: naturaleza y gente sana.

Cornellà, donde tanto empeño se está poniendo para que sea una ciudad para el ciudadano de a pie, está rodeada de parques, plazas, placitas y lugares donde pasear, o sentarte en un banco a verlas venir.

Mi placita
Mi plaza favorita, la que me tiene robado el corazón desde que la descubrí al poco de estar viviendo aquí, se llama: la Plaça dels Enamorats, y su belleza va cambiando con las diferentes estaciones del año.

Se esconde tímidamente detrás del auténtico corazón de la ciudad: el ayuntamiento, la alcaldía y la iglesia de Santa María.

Una de las formas de acceder a ella es a través de unas bellísimas escaleras de piedra, que últimamente nos tienen a todos los cornellanenses en pie de guerra, porque corren malas lenguas de que quieren quitarlas para poner una escalera mecánica. Espero que esta iniciativa quede anulada.

¿Y los parques? Si no lo conocéis, tenéis que venir a ver el de Can Mercader, y si es un domingo, mejor, porque es cuando están a pleno funcionamiento los trenecitos (para peques y no tan peques) de todos los modelos, desde los de madera, que van atravesando alegremente el impresionante parque, mientras van haciendo sonar sus pitidos.

Museo de las aguas
A mí, que soy más intimista y ya sabéis que huyo de las aglomeraciones, me encanta uno de que está muy cerquita de mi casa: El museo de las aguas. Es pequeñito porque prácticamente lo que más espacio ocupa es el magnífico museo (imprescindible ver el funcionamiento de su espectacular máquina de vapor que servía a principios del siglo XX para generar electricidad).

Cines, auditorio, teatro, magníficas bibliotecas (Cornellà está considerada: ciudad de la lectura)…

Pero sobretodo: vida en las calles y amor a las tradiciones. Cuando no hay fiesta en un barrio es porque la hay en otro. Fiestas tranquilas, en paz  y luchando por la igualdad y el respeto, a todos los géneros y a todas las personas.

Sí amigos, estoy orgullosa de vivir en esta ciudad donde me siento querida  y plenamente integrada.

Fijaros si a veces me embobo paseando por ella, que hay unos árboles, que no sé cómo se llaman,  plagados de flores amarillas, que no me canso de mirarlos, aunque sé que muchos conductores protestan cuando van a coger sus coches aparcados y se encuentran con la capota casi teñida. 

¿Sabéis la magia que supone, en un día de viento, ver cómo van cayendo estas flores como si fueran copos de nieve de oro? Pueden llegar a formar inmensas alfombras doradas.

Adoro la naturaleza. Me da vida y me carga las pilas. Por eso ahora, aquí, lejos de aquellos 17 carriles que tenía delante de mi antigua casa en Barcelona; lejos de las marabuntas de turistas que invadían mi espacio (era el precio  a pagar por vivir cerca de la Sagrada Familia); lejos de las prisas por todo, hasta por ir a comprar el pan un domingo por la mañana; lejos de los miles de coches; lejos de todo eso, soy la mujer más feliz del mundo.

Gracias Cornellà, por acogerme, y por darme la paz que tanto necesitaba. 

¡GUAPA!






3 comentarios:

  1. Muchas felicidades Cornella, por el premio, se lo merece, por cuidar su entorno, se que todo el Baix LLobregat está haciendo un trabajo impresionante para ser sostenible y sobre todo cuidando su río, fomentando la "ruta Anella Verda" que atraviesa a pie o en bici rutas de la comarca, es una pasada como se desconecta por esos lugares mágicos que cada día descubres algo nuevo o ves animales, plantas y un cielo siempre diferente.

    Que suerte tienes!!! que puedes cada día salir y apreciarlos. Sobre el árbol de las flores amarillas, tú ya sabes a quien preguntar...

    Bueno amiga sigue disfrutando de tu ciudad y ya sabes también tienes cerca otros lugares que seguro te gustarían mucho, te invito a visitarlos.

    Un beso y nos vemos pronto.

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  2. Es verdad, mi jardinero particular. Se lo preguntaré. Tú también disfrutas de todo ese trabajo que se está haciendo en nuestra zona. Vivimos en un lugar privilegiado. Un beso, y hasta muy pronto.

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  3. Cómo pasa el tiempo? Todos esos llevas viviendo en Cornellá, pero si parece que te trasladaste hace poco......quizás es porque aún recuerdo muy claramente el traslado y la ilusión de ir a un lugar donde creías y así ha sido, que serías más feliz. Conozco todo lo que me has enseñado de tu ciudad y realmente es muy bonita y tranquila, recuerdo con la ilusión que hablabas de Cornellá. Me siento muy feliz de que hayas encajado tan bien ahí y te sientas tan Agustí, sobretodo ahora que dispones de todo el tiempo y sólo depende de ti organizartelo. Enhorabuena buena por el premio 👏🏻👏🏻👏🏻🏆
    Ya tengo ganas de volver a pasear, en compañía tuya, por los parques y calles peatonales, nuevas y respirar aires un poco más limpios. Nos vemos pronto.🦋

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