sábado, 15 de abril de 2017

CARME CHACÓN UNA VIDA A 35 LATIDOS



       
El domingo me quedé muy impresionada cuando mi amiga Ana (profundamente afectada por ser compañera de partido y amiga) me  comentó la noticia de la muerte de Carme Chacón. 

Tenía su imagen tan presenta que pensé que me equivocaba de persona y busqué su nombre rápidamente en Google. No podía ser la que yo creía porque era una chica joven…..

        Al abrir el buscador enseguida empezaron a salir noticias repitiendo constantemente dos datos: cardiopatía y 35 latidos.

        Sí Carme Chacón había muerto a los 46 años. El corazón había dicho: “hasta aquí”

        Me conmovió su juventud pero sobretodo me conmovió su historia. Una mujer que vivió toda su vida con una bomba de relojería pegada a su pecho y que se negó a dejar de ser como los demás y a vivir como los demás.

        Una mujer que tenía que haber estado metida dentro de una burbuja y que decidió salir al exterior y recorrerse el mundo entero. Una mujer que tenía que haber dosificado sus esfuerzos, para que su corazón no tuviera sobresaltos, y se  decidió a vivir una de las profesiones en donde la reina es la competitividad más salvaje: la política.

        En el velatorio, como no podía ser de otra manera (Dios te libre del día de las alabanzas) todo eran palabras de cariño, de admiración y de respeto. ¡Qué pena que nos tengamos que morir para que todo el mundo nos valore!

        ¿Cómo tuvieron que ser los 46 años de esta mujer sabiendo que, en cualquier momento, su corazón le diría: no puedo más, no tengo más fuerzas?

        Una cosa es la postura que adoptas cara al exterior, sobretodo cara a las personas queridas, que para darles tranquilidad les transmites la tuya, y al final les haces creer que convives perfectamente con una enfermedad que no te quita ojo ni un segundo de tu vida. Pero la realidad es otra, y Carmen Chacón tuvo que tomar muchas decisiones cruciales en las que sabía que sus cartas eran mucho peores que las de su contrincante, y aun así las jugó.

         Desoyendo todas las voces que le avisaron del gran riesgo que corría si quería tener un hijo, no solo se quedó embarazada si no que ante el mundo entero exhibió su estado con el mayor orgullo que puede hacerlo una mujer. Imágenes que dieron la vuelta al planeta. Era tanto el amor que tenía guardado para este pequeño ser que no le importó arriesgar su propia vida.
  
Cogiendo con toda su fuerza
al amor de su vida
    
      Los avances médicos y la fuerza de su hijo la ayudaron a vivir  de una forma intensa; para ella cada segundo tenía que aprovecharlo como si fuera una hora. "Cada día es un regalo", reconocía en una entrevista.

        Hay muertes que te sacuden más. Estos días quería ver en todos los reportajes que han emitido de ella alguna señal en sus ojos de miedo, o de abatimiento, o de cansancio…. No las he encontrado.

        Carme Chacón perteneció a esa clase de mujeres que si tienen que llorar lo hacen en silencio y en soledad, demostrando al mundo que todo se puede y que nada tiene que pararte.

        Todos sabemos que el día menos pensado podemos dejar este mundo físico; todos somos conscientes que nadie absolutamente nadie (por fortuna) tiene el don de alargar la vida. Los seres vivos estamos delimitados entre dos fechas escritas en un gran libro.

        El libro de Carmen Chacón tenía menos hojas que los demás pero sus páginas estaban escritas con una letra muy pequeñita para que cupieran las millones de palabras  que contarían su intensa y apasionante historia. Hay otras páginas escritas con letras enormes, para rellenar, porque…..no tienen nada que decir.

        Han comentado que posiblemente se encontró mal y se acostó un momento en su cama para descansar. Los médicos preguntados no han podido asegurar que si hubiera estado acompañada se hubiera podido salvar.  ¡Le había llegado su hora! Demasiado pronto para una buena persona  (con la de gente mala  que muere de vieja).

        Yo tengo la creencia de que, en donde esté, la medición del tiempo es totalmente diferente y lo que para los que estamos en este complicado mundo son 80 años para ella solo serán unos minutos y así, casi sin darse cuenta, mientras intenta convencer a algún Ángel de sus ideas, volverá a reunirse con los que tanto amó.


        Desde este blog, que en el fondo no es más que un reflejo de la vida, quiero enviarle mi agradecimiento por haber contribuido con la suya y con su ejemplo a que este mundo sea un poquito mejor.






6 comentarios:

  1. Me ha encantado tu analogía con las páginas de un libro y el tamaño de la letra.

    No importan los años que vivamos sino la intensidad que pongamos. Venga esta brindis, estas emociones por este libro o estas làárimas por nuestra canción.

    Gracias por hacerme sentir tantas cosas bonitas Alicia. Un beso, hermosa!!!

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  2. ¡Brindemos! porque nuestro libro esté lleno de vida y sobretodo de vida compartida con quienes queremos. Un besazo amigo y ¡Feliz Pascua!

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  3. Unas palabras muy merecidas a una persona que, aún sabiendo el riesgo, vive a tope sin dudarlo, su paso por la vida ha dejado huella.

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  4. Bonito homenaje a una mujer luchadora y valiente.

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