sábado, 6 de mayo de 2017

¿EL MEJOR REGALO PARA EL DÍA DE LA MADRE? TU CARIÑO TODO EL AÑO


        
      Una de las cosas que más echo en falta de no tener a mi madre físicamente a mi lado es no poder hacerle regalos.

        Me encantaba, cuando llegaba alguna fecha señalada, o simplemente me la señalaba yo porque me apetecía, empezar a pensar qué le podría comprar. Qué verdad es que hace más ilusión regalar que te regalen.

        Echo en falta ir por las calles mirando los escaparates intentando encontrar ese “objeto especial” que me hacía entrar en la tienda y por un momento imaginarme la reacción de mi madre al recibirlo. 

        Echo en falta los preparativos: buscar un bonito papel, esforzarme en envolverlo lo mejor posible, maquinar en qué momento se lo iba a dar….. 

      Cuánto echo de menos ir observando cada uno de sus gestos; cuánto echo de menos esa explosión de asombro y de alegría que hacía que el regalo más pequeño e insignificante se convirtiera en el más maravilloso del mundo. Cuánto echo de menos….. ¡Cuánto la echo de menos!

        El año pasado ya “me revelé” en este mismo blog contra la celebración de mañana. Primero porque no me gustan “los días de…….” que llevan explícito tener que gastar dinero, y segundo porque mañana habrá muchas heridas que se reabrirán (nunca acaban de cerrarse). Muchas madres a las que les faltarán los hijos que les regalen y muchos hijos a los que les faltarán las madres a quien regalar.

        Mañana es  el día por antonomasia en  que las residencias se llenan de esos amorosos hijos que durante el resto del año a duras penas aparecen. Mañana será el día de hacerse la foto con la “mamá” y, por supuesto, de colgarla rápidamente en Facebook o enviarla por whatssaps a todos los grupos para que se vea que buen hijo soy y cómo me preocupo por ella.


        ¿De qué me sirve que en mi cumpleaños me envíes un ramo de 365 rosas si el resto del año ni siquiera me regalas una margarita?

        ¿De qué me sirve que en Navidad tengamos los mejores manjares encima de la mesa si el resto del año tengo que comer sola?

        ¿De qué me sirve que me regales el más caro abrigo del mundo si el resto del año no tengo tus brazos para calentarme?


        Para los millones de hijos que quieren a sus madres, mañana será un día más donde no hay que demostrar nada porque todo está demostrado; donde el regalo será una simple anécdota porque cada día les estarán entregando lo que más necesitan: cariño

        A veces una simple llamada de teléfono se convierte para una madre en el mejor momento del día. Una llamada que sirva para escucharla, aunque repita lo mismo de ayer y de antes de ayer... Aunque exagere los problemas o vea fantasmas donde no los hay. ¡Qué ingratas son esas llamadas mecánicas y de compromiso! ¡Qué injusto es hacer las cosas simplemente para apaciguar la conciencia!

               El cariño  tiene que ser como el rocío de la mañana, que cada madrugada da de beber un poquito a la naturaleza para que se levante con fuerza y esplendor.


        A todas las madres y a todos los hijos os mando desde este blog (que se está haciendo ya mayor), un abrazo muy grande y os deseo que mañana seáis muy felices. Pero no por ser el primer domingo de mayo, sino porque es domingo, porque es primavera, porque brilla el sol y porque es un día más que la vida nos regala.

4 comentarios:

  1. Como siempre, lo has clavado, amiga. Me encanta tu frase:

    "no por ser el primer domingo de mayo, sino porque es domingo, porque es primavera, porque brilla el sol y porque es un día más que la vida nos regala."

    Los momentos son los importantes, no el día de...

    Disfrutemos de ellos y un beso a tod@s los amig@s de este fantástico blog

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  2. Gracias Yolanda, tu formas parte de este blog. Disfruta mucho hoy con tu maravillosa familia.

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  3. Querida amiga dices una verdad, como un templo, cuantos hijos hacen la foto del que dirían, sino, mis grupos, que no amigos.
    Todos los días son el día de la madre, ya lo sabemos, pero el primer domingo de mayo inspiró a alguien, quizás un comerciante, para vender una idea, sin tener en cuenta que el amor no se compra ni tiene valor material.
    Este es el primer domingo de mayo, como cualquier otro día del año, que no puedo llamar a mi madre para decirle lo importante que es para mi, este año toca hacerlo de otra manera.

    Tener una madre cada día y ese beso, aunque sea indirecto, es el mejor regalo, es lo que espera una buena madre.

    Una vez más gracias Alicia.

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  4. Mi querida Marisa, madres igual de buenas que tú, naturalmente que las habrá, pero.....¿mejores?, no creo. ¡Que suerte tiene Carla!

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