sábado, 27 de mayo de 2017

LA PRIMERA COMUNIÓN… ¿POR QUÉ?

Posiblemente con esta publicación me pondré en contra a más de uno de mis queridos lectores, pero este tema me escuece desde hace mucho tiempo.

Ni estoy a favor ni en contra de la religión católica, ni creo ni dejo de creer, pero lo que hay que ser es congruente con tus ideas. 

Me parece  muy lícito que cada uno piense como quiera. Hay que respetar todo tipo de credos, siempre que no lleven implícito un fanatismo destructivo. Respetar tanto al que se abraza a la imagen de una Virgen buscando la fuerza de Dios, como al que lo hace a un árbol buscando la fuerza de la naturaleza. Respetar tanto los que peregrinan a Lourdes, confiando en un milagro que les ayude a encontrar la luz en un momento de oscuridad, como a los que ven en ellos mismos el único sol que les va a iluminar toda su vida.

Por eso, por ese respeto, cada vez más me hierve la sangre cuando veo en estas fechas, toda la comedia que se monta en torno a la primera comunión de los niños.

¿Qué es la primera comunión? ¿Lo saben realmente los miles de padres que estarán planeando hasta el último detalle de este acontecimiento?

“La primera comunión es un rito sacramental de la iglesia católica por medio del cual una persona, generalmente menor de edad, participa por primera vez del sacramento de la eucaristía recibiendo la comunión (Cuerpo y Sangre de Jesucristo)……”

¿Es necesario pasarse por el forro este sacramento? ¿Es necesario menospreciar a los millones de personas en todo el mundo que ven en la comunión el acto más importante de su religión?

Nunca he entendido como unos padres, que en su puñetera vida han pisado una Iglesia (al menos por su propia voluntad), y que para ellos la religión católica no significa absolutamente nada, al contrario, si ha habido ocasión la han criticado o incluso se han mofado de sus costumbres y de quienes la practican, quieran que sus hijos formen parte activa de esta celebración tan trascendental para ella.

¿Por qué celebrar algo que no te importa? ¿Por qué participar en un rito en el que no comulgas?, (nunca mejor dicho). ¿Por qué malinterpretar una comedia cuando nadie te obliga a hacerlo?  ¡Por la fiesta!  Una fiesta que se ha convertido para muchos padres (e invitados) en una auténtica pesadilla.

Ahora hay que demostrar que tú puedes más que el otro; que tu fiesta va a ser mejor que la del vecino; que si tu cuñada hizo una merienda para 40 personas en un restaurante de lujo, tú vas a hacer una comida para 100 en un castillo; que si al hijo de tu compañero de pádel los padres le regalaron un smartphone de 400 euros, tú le vas a regalar una Tablet de 450…..

¿Sabéis lo que cuesta que un niñ@ haga hoy en día la primera comunión? Me imagino que sí porque los medios de comunicación no paran de echarse las manos a la cabeza manejando cifras: Un promedio, tirando por lo bajo, de 3000 euros. ¡Venga que os lo traduzco! ¡Medio millón de las antiguas (y jamás olvidadas) pesetas.  ¿En qué momento la sociedad se ha vuelto loca?

Y me parece genial por las familias que quieran y puedan; me parece extraordinario que los niños tengan un día en el que se sientan los auténticos protagonistas vestidos de mini novi@s, recibiendo cientos de regalos; me parece  fantástico por quienes consigan reunir en esa fiesta a toda la familia y a todos amigos. Todo maravilloso pero…. ¿hace falta meter la religión por medio?

  Una gran amiga mía cuya hija no estaba bautizada, para que también la pequeña pudiera disfrutar de “su día”, cuando cumplió 10 años reunió a todos las personas que quería y celebró una merienda por todo lo alto en un precioso hotel.

Y así debía ser. Yo propondría que igual que antes (y ahora en según qué sociedades) se hacía la puesta de largo cuando las jóvenes llegaban a la adolescencia, se estableciera una fiesta cuando los niños cumplieran ocho o nueve años como… ¿etapa de oro de la niñez?

Que los bautizos, las primeras comuniones y las bodas eclesiásticas sigan existiendo para los que realmente las sientan y vean reforzada su fe en ellas. Afortunadamente vivimos en un país libre en donde ningún arquetipo o costumbre o tradición, tiene que influirnos a la hora de compartir nuestros momentos de felicidad.

Por cierto, un día le pregunté a un amigo mío, ateo hasta la médula, por qué había bautizado a su hijo, y me contestó: “Por si acaso……”

Mis queridos amigos, que la buena energía, venga de donde venga, os acompañe cada día. Un beso.


¡Ah! si alguien tenía pensado invitarme a alguna comunión…¡encantada! 

Mis recuerdos de eses día: nervios, mucha lluvia, sol,
comida con mis papás, abuelos y hermana
y merienda con mis amiguitas.

6 comentarios:

  1. Vaya tema eh!!! No puedo más que compartir contigo esta opinión. Es exactamente lo que pienso, como bien sabes. No tengo Nada en contra de las celebraciones de todo tipo, pero si me parece raro que, sobre todo hoy en día, la gente sigua un rol aunque no tengan porqué. Creo sinceramente que la mayoría lo hacen por seguir la costumbre y porque así lo hicieron ellos en su día. Yay es hora de que actuemos llibremente y con coheréncia. Las celebraciones con la família y amigos son bonitas y necesarias, pero no hace falta que lo hagamos en nombre de nadie, sino porque queremos presentar a nuestro hijos ante nuestro series queridos, sin más.
    Tus menciones sutiles me encantan!!! Jajaja

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    1. Totalmente de acuerdo contigo, sabes que admiro la coherencia de la que hablas. Una vez más, gracias por dejarme formar parte de tus acontecimientos familiares.

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  2. Por cierto, que guapa estás de primera comunió, ya sabes mañana a misa eh!!!

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    1. Es que yo de pequeña era más mona....... ¡Ay el tiempo que todo lo cambia!, ja,ja,ja.

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  3. Todo tiene un precio y el de la apariencia su precio es elevado y ser mejor que el amigo, no te digo nada.

    La sencillez no tiene precio y poder celebrar cualquier acto con una barbacoa y con las personas que quieres es lo mejor y no necesitas tanto.

    Pero cada uno sabrá lo que mejor le conviene, pero la felicidad es efímera con los regalos lo importante son los detalles.

    Alicia muy guapa en tu primera comunión, yo iba a un colegio de monjas y para la comunión sólo nos permitían un traje de calle sencillo. Un beso.

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    1. Esa barbacoa con los tuyos....¡no tiene precio! y, efectivamente, a veces un detalle simple te llena mucho más que ese regalo tan caro que hasta te da miedo abrirlo. Un beso, guapisima.

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