sábado, 3 de junio de 2017

Y YO PAGANDO EN EL METRO…¡SERÉ IDIOTA!



Ayer salieron estas cifras en los periódicos digitales:

En Barcelona en un día laborable se efectúan 22.247 viajes en autobuses urbanos (no contamos el metro cuya cantidad es casi el doble) sin validar el billete. O sea, 22.247 personas que se han subido en este transporte, que pagamos entre todos, por el morro.

Transportes Metropolitanos de Barcelona deja de ingresar por este motivo 3,5 millones de euros al año. Que si esta pérdida fuera de una empresa privada pensaría: “Pues vaya negocio que están haciendo”, pero viniendo de una empresa que, repito pagamos entre todos, el solventarla podría significar algo tan bueno para el pobre ciudadano de a pie, como que nos rebajaran el precio del transporte que generalmente tenemos que coger a diario tres y cuatro veces.

¿No hay inspecciones en los autobuses o en los metros? ¡Por supuesto! A veces, en según qué línea o qué estación yo he visto hasta cuatro o cinco inspectores y personal de seguridad  rodeando al listo de turno. Pero ¿y qué? Mirar lo que especifica su Reglamento :

El reglamento oficial de procedimientos para el control en TMB (Transportes Metropolitanos de Barcelona), establece en su punto 258 que, si el infractor no puede o no quiere abonar la denuncia por viajar sin billete, se le pedirá el documento acreditativo (DNI, pasaporte, etcétera). En caso de no facilitar se solicitarán los datos verbalmente

Como os podéis imaginar, quienes se dedican a colarse en los transportes públicos tienen la lección aprendida y, por si las moscas, aluden no llevar la documentación encima por lo que:

¿Cómo se llama usted?  José Pérez Martínez

¿Domicilio? Palacio de la Moncloa s/n  28940 de Madrid

Vale pues ya le llegará la sanción.  Buenos días.

Naturalmente cuando esa sanción llegue al Palacio de la Moncloa se encontrara que no hay ningún José Pérez Martínez y acabará en el cesto de los papeles.

Directamente a los extranjeros que se hagan los suecos (o los italianos, o los canadienses) para evitar gastarse un sello al extranjero ¡buena gana! ya ni se les sanciona.

Total que las multas se tramitarán para los “tontos españoles” que, buenamente, han enseñado su identificación. ¿Es justo?

En 46 años que llevo en Barcelona solamente una vez me “pillaron” sin billete. Fue en los ferrocarriles de la Generalitat. Yo marqué en la estación de origen, el billete se me cayó, no me di cuenta y cuando llegue a mi destino y tuve que validarlo…. obviamente no lo encontré. Se lo comuniqué al empleado que estaba al lado de la barrera que me impedía salir y lo único que me dijo, después de que a petición suya le  presentara mi DNI (infeliz) , fue que escribiera en un papel mi alegación del por qué me encontraba sin billete. Al cabo de dos meses (hasta me había olvidado), me llegó la multa creo que de unos 80 euros.

Estoy harta de ver como se cuela la gente en los autobuses y en los metros; harta de gente con gran agilidad que saltan los tornos, o entran por las puertas reservadas para salir; harta de personas que se me pegan detrás para pasar a la vez que yo cuando marco mi billete. En más de una ocasión he impedido que lo hicieran  y sus maldiciones me han acompañado todo el trayecto.
¡De todas las formas!

Estoy hasta el gorro de cumplir con mis deberes de ciudadana que solamente implican pagar, pagar y pagar.

Estoy harta de pertenecer a un colectivo de borregos (con todo mi enorme cariño y respeto a estos ovinos) que seguimos validando nuestras tarjetas cuando sabemos que vamos a ir en condiciones infrahumanas dentro de los vagones o de los vehículos: aplastados, casi sin poder respirar y aguantando el aliento ajeno en nuestro cogote.

Un colectivo de borregos que en las huelgas de metro (llevamos mes y medio sufriendo una cada lunes) encima somos tan “cívicos” que pagamos por jugarnos la salud arriesgándonos a sufrir una lipotimia o a un ataque de ansiedad.

Borregos que cuando bajamos en verano a los andenes del metro (por supuesto sin acondicionar) por un momento dudamos que no os hayamos equivocado y hayamos entrado en el mismísimo infierno.

Borregos a los que la propia empresa pública tiene que anunciar constantemente, por megafonía o por los paneles, las estaciones que disponen de desfibrilador (fíjate como anima escuchar eso), o pedir que si alguien tienen la mala pata de ponerse  enfermo llame al teléfono de emergencia, o si está dentro del vagón le ayuden a salir para que lo atiendan fuera (y así no jorobar al resto de viajeros).

Aparte de pagar cada viaje, una vez al año tengo que pagar un impuesto  llamado “Tributo Metropolitano” por el mero de hecho de tener una vivienda a donde llegan los transportes públicos.

No puedo dejar de transcribirlos la razón que da el Instituto Municipal de Hacienda de Barcelona para justificar este pago:

El transporte público es deficitario y por eso todos debemos contribuir a mantenerlo.

Que no me llamen persona responsable, que no me llamen buena ciudadana, que me llamen realmente por ni nombre: ¡IDIOTA!

  
 ¡Ah!, dos cosas: Este ejemplo se puede extrapolar a cualquier otra situación en la que sintamos que hemos hecho el primo por comportarnos honradamente.

Y... aunque estoy cabreada, os mando un beso enorme.







4 comentarios:

  1. No puedo estar más de acuerdo contigo. Quien se cuela en el metro es un insolidario con los demás, por lo que, entre todos, deberíamos hacer más por parar a esta 'gentuza'. Sin ir más lejos, esta semana, uno de estos elementos pretendía entrar por la puerta automática por la que yo estaba saliendo. Sin más reparo, le indiqué que se buscara otro 'coladero'.

    Además, los controles que establecen en ciertos puntos de la red son asimismo un sobrecoste que asumimos entre todos.

    Pero también tenemos que pensar en quien, desgraciadamente, no puede permitirse pagar ni el billete. ¿No sería una aportación solidaria colectiva a los más necesitados? Aunque también estoy de acuerdo que en esta sociedad en la que vivimos, casi siempre los solidarios somos los mismos.

    ¡Pero cuidado, no nos engañemos! No solo asumimos el coste de los que se cuelan. Hay otros que, con traje, y sin saltos de barrera, nos cuestan los billetes.

    TMB es el cementerio de elefantes del Area Metropolitana de Barcelona, su puerta giratoria. Ex-dirigentes políticos de todos los colores, copan su cúpula directiva. Y fíjate en sus sueldos: http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20160808/403779262703/sueldos-altos-cargos-cupula-tmb-cobran-mas-que-colau.html.

    Precisamente, estos 'chupópteros' sociales políticamente correctos, estos individu@s que no se cuelan en los transportes públicos, porque ya tienen sus coches privados (u oficiales, que también pagamos entre todos), estos no paran de subirse el sueldo, mientras se lo bloquean al resto de la plantilla. Así pues, desde este blog tuyo, permíteme la libertad de solidarizarme con la huelga (nada incómoda, dicho sea de paso) que están llevando a cabo los trabajadores del Metro de Barcelona.

    Perdona, Alicia, por mostrarte aquí, como diría mi amigo Miguel Pujante, mi lado hacktivista, pero eso es porque tus artículos nunca me dejan indiferente.

    Un beso de tu amigo Sergio.

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    1. El tema de los cementerios de elefantes..... sería para otra publicación. Yo siempre digo lo mismo cuando comunican las huelgas.... "seguro que los que las provocan van tranquilamente en sus coches"
      Me encanta que me leas, me encanta que opines y me encanta servirte de plataforma para expresar todas sus apasionadas ideas. Un beso hackivista

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  2. Alícia estoy de acuerdo con tu opinión, es más, la comparto. Como todos estos temas es complicado y difícil opinar y no afectar a gente que so se lo merece, pero realmente una se harta de ser una ciudadana responsable y solidaria. Siempre había creído que todos nuestro impuestos iban destinados a ayudar al que menos tiene y al que, por diversas circunstáncias en la vida, nenesita que le echen una mano, pero veo que nuestro impuestos son para que los que viven bien, aún vivan mejor, grandes aplausos al gobierno, las instituciones y dirigent es en general, desde el respeto eh!
    En fin, que me desvio, a quien no se le han pues to al ladito algun que otr@ tipej@ para colarse como si fuera lo más normal? Pues a mi si y da ucha rábia, en una ocasión lo puede evitar y otras veces delante de mis narices han saltado las barras, tal como se ve en las fotos que ilustran tu escrito.
    Creo que han de inventar una nueva medida para que esto no ocurra. Tengo una idea pero no la voy a contar, por lo menos de momento.
    Esperemos que este tema, como tantos otros, no permita que nos volvamos insolidarios y egoístas, aún necesitamos avanzar en estos temas. Ojalá todos fueramos un poquito más buenos como ciudadanos.
    Bona feina Alícia. 😉

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    1. Querida Marisa, estoy totalmente a favor que la gente que no pueda realmente pagarse un billete de transporte y lo necesite entre libremente, ¿pero de verdad tu crees que es el caso de los que saltan los controles o te empujan para pasar contigo? El día menos pensado cuando les llamemos la atención, aun nos llevaremos un disgusto. Un besazo y gracias por tu estupendo comentario.

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